miércoles, 4 de febrero de 2015

"Mirad que nadie os engañe"





Me causa preocupación cómo algunos miembros de nuestra Iglesia gastan tanto tiempo leyendo noticias, fijándose en cada paso que da el papa, que si la ley dominical ya se da, que si los eventos cataclísmicos están aumentando. Lo peor de todo es que hablan y escriben sobre “cómo nuestra propia iglesia podría estar cayendo en el ecumenismo” solo porque hay diálogos buenos y sanos con otras denominaciones que no tienen nada que ver lo uno con lo otro.

Me causa preocupación ver tanta gente viviendo una vida llena de preocupaciones y miedos; TAN DISTRAIDA en eventos que están fuera de nuestro alcance y control. Viven con el temor de "no estar preparados" porque predican de un "juicio" que está por venir. Y de esta manera podrían estar tan lejos de la realidad profética pensando estar en lo correcto.

Les recuerdo que los judíos estaban llenos de “orgullo”, de saber las sazones de los tiempos, y hasta tenían cuadros de las profecías de la venida del Mesías ¡"irrefutables"! ¿Qué pasó con todo su conocimiento e interpretación? SE EQUIVOCARON, y fueron “sabios del oriente”, extranjeros, no miembros de la Iglesia, los que interpretaron las profecías mejor que los de adentro. Fue a los más humildes, los pastores, a quienes que se les reveló el coro de ángeles porque el orgullo de los que “creían saber más” los incapacitaba para creer.

He aquí una razón por la que los judíos se equivocaron en interpretar las profecías: “[Los judíos] habían estudiado las profecías, pero SIN PERCEPCIÓN ESPIRITUAL. Así habían pasado por alto aquellos pasajes que señalaban la humillación de Cristo en su primer advenimiento y aplicaban mal los que hablaban de la gloria de su segunda venida. El orgullo obscurecía su visión. Interpretaban las profecías de acuerdo con sus deseos egoístas.” DTG, 22

El conocimiento es importante y necesario; pero nunca tomará el lugar de la relación espiritual con Dios. Si en realidad centráramos nuestra vida en una conexión con Dios entonces podríamos escuchar de Dios mismo las sazones de los tiempos.

Mateo 24 es un capítulo escatológico y lleno de explicaciones de parte del mismo Jesús sobre cómo será el fin del tiempo y de su venida. En ese capítulo hay muchos "eventos" que la Iglesia confunde con "señales". Peros si analizan bien, los tres libros ―Mateo 24:3, Marcos 13:4 y Lucas 21:7― hablan de LA SEÑAL en "singular" y no de "señales" en plural (“qué señal habrá de tu venida y del fin del tiempo”). Jesús explica que van a haber “eventos”' y luego dice “PERO AUN NO ES EL FIN”. Y Jesús repite constantemente: "Mirad que nadie os engañe". Y si todos los eventos que nos da en el capítulo son tan fáciles de ubicar ¿por qué dice “mirad que nadie os engañe”? Es que en realidad el engaño no es tan obvio de lo que tú y yo pensamos.

La única señal que traerá el fin del tiempo y la segunda venida es bien clara: “Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; Y ENTONCES VENDRÁ EL FIN.” Mateo 24: 14. ¡Esta es la única ocasión en la que Jesús predice el fin!

Por lo tanto, si estamos perdiendo el tiempo en "eventos" y no dedicamos tiempo a la única señal de terminar la predicación del evangelio, entonces estaremos igual que los judíos: En otro canal y perderemos de vista el significado de las profecías.

No se trata de bestias, ni de fechas, ni de eventos, ni de fijarse si el papa ha estornudado y la ley dominical se nos viene. No es asunto de vivir una vida de miedo de un juicio.

Los judíos perdieron de vista al Jesús de las profecías y se centraron en los eventos y las estructuras. Hoy podemos caer en el mismo error y fijarnos tanto en los eventos y las noticias en vez de hacer de Jesús el centro de Daniel y Apocalipsis. El Evangelio eterno son "BUENAS NUEVAS"; buenas nuevas de que Jesús es mi abogado y mi juez en el juicio, lo cual me hace un ganador! Esas son buenas nuevas!!!

Espero que dejemos de perder tanto tiempo en estar mirando noticias y torcer y forzar las interpretaciones para causar una "alarma" innecesaria. Dediquemos tiempo a conectarnos con Dios y aprenderemos de su amor por las almas perdidas, porque es ese AMOR el que nos debiera inspirar a terminar la obra de una vez por todas.

Cristo vendrá tan pronto te ocupes en llevar el mensaje de las buenas nuevas del amor de Dios a los perdidos. No pierdas más tiempo en noticias y predicadores "sensacionalistas". Todo se cumplirá cuando la Tierra sea llena de la gloria del Evangelio de Cristo, y tú y yo somos parte de eso!

Bendiciones!